Luego de la fiebre donde un sitio Web tenía que estar sí o sí hecho en Flash, comienza una etapa donde se valorizan otros aspectos para mejorar la experiencia final del usuario.
A comienzos del 2000, la empresa Macromedia y su producto Flash para el desarrollo de interfaces Web interactivas, aparecieron con fuerza en el mercado y rápidamente ganaron terreno entre los diseñadores porque permitían solucionar muchas de las limitaciones existentes.