La usabilidad de los sitios Web

Por Juan Manuel Carraro
fecha: 
09/2004

La usabilidad es un concepto poco conocido para la mayoría de los usuarios de Internet y, lamentablemente también, para gran parte de los desarrolladores y diseñadores responsables de que nuestra experiencia Web sea, al menos, satisfactoria.

 
A pesar de este desconocimiento, todos los usuarios Web se encuentran expuestos a problemas o aciertos de usabilidad cada vez que consultan información, realizan una búsqueda, completan un formulario o sólo navegan sin rumbo fijo.

Algunos de los abundantes malos ejemplos son:

  • Lentitud en la carga de las páginas, creativamente diseñadas pero muy poco funcionales.
  • Resoluciones de pantalla mayores que la nuestra, lo que genera que nuestro navegador reproduzca una incómoda barra de scroll horizontal.
  • Botones cuyos nombres son poco descriptivos y por lo tanto nos hacen entrar a una sección que, luego nos damos cuenta, no presenta la información que necesitábamos.
  • Buscadores que no arrojan ningún resultado o cuyos resultados son poco descriptivos.
  • Accesos o botones que cambian de lugar a medida que vamos navegando el sitio.
  • Y la tan odiada barra de "Cargando..." o "Loading..." que todo usuario desea evitar cuando ingresa a un sitio Web por primera vez.

Este tipo de situaciones, constituyen errores comunes de usabilidad a los que nos enfrentamos cotidianamente. Pero definamos claramente qué entendemos por este concepto.

Qué es la usabilidad

La usabilidad se define como un conjunto de técnicas utilizadas para valorar la facilidad de uso de un determinado producto (especialmente aplicado a software informático y, por extensión, también a las páginas Web).

La facilidad de uso se mide por:

  • La rapidez en la realización de las tareas para las que está pensado el producto.
  • Los errores producidos por el usuario al realizar esas tareas.
  • La facilidad de aprendizaje del sistema.
  • El número de recursos utilizados.
  • El grado de satisfacción final del usuario.

Por qué es tan importante

Navegar por Internet es una experiencia eminentemente individual. El usuario navega, cuestiona, busca, decide y vive su experiencia con el sitio Web en forma individual.

Si ingresáramos a una tienda de ropa en Buenos Aires, México o Madrid, ante cualquier duda podremos hacer una pregunta al vendedor, o mejor aún, muy probablemente el vendedor se acercaría a recibirnos, nos consultaría y luego guiaría para realizar la compra.

En el mundo virtual es el propio sitio Web quien nos debe aclarar todas las dudas, seducir para realizar una compra y finalmente vendernos un determinado producto.

En este contexto, el poder de decisión del usuario se hace evidente: puede existir aquello que busca en un sitio Web, pero si no puede encontrarlo rápidamente, si se pierde navegando por secciones equivocadas, se le dificulta la comprensión o no tiene claro cómo comprar lo que ha seleccionado, definitivamente abandonará el sitio con una sensación negativa acerca del producto, la marca o la empresa en cuestión.

Algunos principios para tener en cuenta

Existen principios básicos, aplicables a un sitio Web, y que permiten al usuario una experiencia satisfactoria. Veamos algunos de ellos:

  • Accesibilidad: es fundamental tener en cuenta que existen millones de usuarios que utilizan servidores distintos, con sistemas operativos diferentes, resoluciones de pantalla diferentes, navegando con programas distintos, e incluso si utilizan el mismo navegador, deciden activar o no distintas opciones de su programa. Esto implica que el diseño, debe ser accesible ante cualquier configuración que posea el cliente.
  • Navegabilidad: la estructura de un sitio Web, la facilidad de encontrar la información, la consistencia de todos los elementos que componen el sitio, facilitar múltiples maneras y vías de encontrar la misma información, son todos elementos fundamentales para diseñar un sitio Web y asegurar una buena experiencia de navegación.
  • Optimización: las páginas deben ser descargadas lo más rápidamente posible. Por lo tanto deben optimizarse todos los elementos del sitio, especialmente el tamaño y la cantidad de las imágenes.
  • Productividad: sea cual sea el objetivo del sitio, se debe intentar minimizar el trabajo del usuario. El sitio debe estar diseñado y pensado para que el usuario realice el menor número de tareas repetitivas, anticipando además los posibles errores, dudas o caminos alternativos de nuestro usuario.

Estos principios que acabo de mencionar son bastante generales, pero pueden ayudar a pensar desde el lugar del usuario, que en definitiva no es otro que un potencial o actual cliente en busca de información sobre nuestros productos o empresa.